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Estafas COVID-19: Cómo detectarlas y evitarlas

Estafas COVID-19: Cómo detectarlas y evitarlas

March 3, 2021 9 min read

En los momentos de miedo y dificultad, los estafadores ven una oportunidad para intentar manipular a las personas para que entreguen información sensible o descarguen software malicioso para facilitar el robo de datos. Esto se aplica a todo tipo de estafas en línea y es el caso actual de la pandemia de coronavirus que afecta a todo el mundo.

Aunque el riesgo de estafas va en aumento, aquí descubrirás cómo detectar una estafa relacionada con el coronavirus y cómo evitarla.

Estafas COVID-19: ¿qué tan malas son?

La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) ha emitido un comunicado en el que aconseja a los ciudadanos que estén atentos a los estafadores que “explotan el miedo de la incertidumbre” que rodea al brote del coronavirus.

Si bien es cierto que, hasta la fecha, la Interpol se ha ocupado de al menos 30 fraudes relacionados con el coronavirus, se puede evitar ser víctima de estafas aprendiendo a detectarlas. En primer lugar, tendrás que reconocer cómo son los fraudes potenciales de COVID-19.

¿Cómo son las estafas de COVID-19?

Como punto de partida, los estafadores son cada vez más creativos e ingeniosos. Sus tácticas se relacionarán con los acontecimientos actuales relativos al brote de coronavirus, haciendo que su comunicación parezca importante y urgente. Aquí enumeramos algunas de estas estafas denunciadas en todo el mundo.

Correos electrónicos de phishing

Un correo electrónico de phishing es aquel que parece imitar el de una organización legítima. Normalmente utiliza el mismo nombre de marca, logotipo, colores y eslogan de la empresa a la que intenta imitar.

El objetivo es utilizar la credibilidad de una marca o el nombre de una empresa establecida para conseguir que abra el correo electrónico y haga clic en un enlace. El enlace malicioso puede llevarte a un sitio en el que se te pedirá que introduzcas tus datos confidenciales, como el número de tu tarjeta de crédito. Otra posibilidad es que esto provoque la descarga de malware, facilitando el robo de datos. Este ha sido un intento de estafa corriente durante la pandemia.

A medida que más personas ven las noticias sobre el coronavirus, los nombres de las organizaciones de salud son cada vez más conocidos por el público. Entre ellos se encuentran la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). No es de extrañar que los nombres de estas instituciones se hayan utilizado en muchos correos electrónicos de phishing que circulan por Internet.

A continuación se muestra un ejemplo de un correo electrónico de phishing que dice ser del CDC. Ten en cuenta el enlace malicioso que aparece en la parte inferior y en el que se te invita a hacer clic.

Estafas de inversión

Las estafas de inversión, también conocidas como sistemas “pump and dump” (inflar y deshacer), son llevadas a cabo por pequeñas empresas que cotizan en bolsa y que emiten acciones de pequeña capitalización. Se trata de valores de bajo precio que los estafadores “inflan” (o aumentan su cotización), difundiendo información positiva pero falsa. A continuación, se “deshacen” rápidamente de sus acciones vendiéndolas antes de que baje el precio de las mismas, dejando a los inversores sin rentabilidad.

Desde el brote de la pandemia de coronavirus, han surgido muchos sistemas tipo “pump and dump”, afirmando que los productos o servicios de su empresa se utilizarán para ayudar a prevenir, detectar o curar el coronavirus. Con promesas de altos rendimientos, los inversores compran los valores de pequeña capitalización, sin sospechar que se trata de otra estafa de COVID-19.

Las estafas de inversión se comunican a través de diversos canales: redes sociales, boletines de inversión, anuncios en línea, correos electrónicos o publicaciones en foros comerciales.

Fraude en línea en el sector minorista

El fraude al por menor en línea es el más frecuente entre las estafas de COVID-19. Suelen estar relacionados con la venta en línea de productos como los cubrebocas. Los estafadores saben que son escasos y muy solicitados por quienes desean protegerse a sí mismos o a sus seres queridos del contagio.

Una gran parte de los llamados cubrebocas son falsificaciones inefectivas, o simplemente no existen. En el Reino Unido, un comprador denunció haber perdido más de 15.000 libras esterlinas en una compra de cubrebocas que nunca se entregaron. Otros fraudes relacionados con el comercio minorista son las supuestas “curas milagrosas” contra el coronavirus.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos, cuyo objetivo es proteger la salud humana de los productos comestibles, han declarado: “actualmente no hay vacunas ni medicamentos aprobados para tratar o prevenir la COVID-19”.

Hasta la fecha, la FDA y la FTC han enviado cartas de advertencia a siete empresas por vender “productos COVID-19 fraudulentos” que afirman prevenir o curar el coronavirus, un elemento básico de los sistemas de fraude corrientes durante la pandemia. Entre los productos perjudiciales se encuentran tés, aceites esenciales, tinturas y plata coloidal.

Estafas en la recaudación de fondos

Las estafas de recaudación de fondos son aquellas que buscan donaciones para actividades benéficas relacionadas con la prevención, cura o alivio del coronavirus. Están dirigidas por falsas organizaciones benéficas que utilizan contenidos emocionales para aprovecharse de la solidaridad del público con los afectados por la epidemia.

Las organizaciones benéficas registradas son examinadas en la jurisdicción donde se establecen. Sin embargo, los donantes incautos que no verifican si la supuesta organización benéfica está realmente registrada pueden seguir donando dinero, sin saber que su dinero va a parar a un estafador.

Comerciantes a domicilio

Si bien las estafas cometidas en persona son menos comunes en comparación con las realizadas en línea o por teléfono, se ha informado de un aumento entre la población de la tercera edad, que tiene un mayor riesgo de mortalidad tras la infección por el coronavirus.

En Suffolk, Inglaterra, se ha informado sobre personas que llaman a la puerta de los ancianos y dicen ser de la Cruz Roja Británica. Los imitadores ofrecen hacer compras de comestibles en el supermercado por un precio. Los estafadores afirman que se trata de medidas públicas para proteger a los ancianos de la infección por el coronavirus.

Las víctimas han informado de que una vez que han entregado su dinero por el servicio de compras ofrecido, el proveedor no vuelve a ser visto.

Fraude telefónico

Ahora que todos los hogares disponen de un teléfono fijo o un celular, los estafadores los utilizan como una herramienta más para cometer fraudes relacionados con la COVID-19 y aprovechar el coronavirus para robar dinero.

Se ha informado de llamadas que se hacen pasar por funcionarios médicos. El impostor informa al receptor de que su familiar ha enfermado de la COVID-19 y solicita el pago del tratamiento médico.

Estafas de órdenes de arresto

Las medidas de distanciamiento social impuestas por muchos países para contener la propagación de la COVID-19 se han utilizado para engañar a las víctimas para que paguen multas falsas. En Canadá se han presentado denuncias de personas que reciben comunicados en los que se les amenaza con aplicar las leyes estatales a menos que paguen una multa.

La redacción de estas comunicaciones fraudulentas son del tipo: “Le vimos en la calle y debería estar en cuarentena. Adjunto encontrará una orden de arresto. Para evitar el arresto debe pagar una multa de 50 dólares”. Asustados ante la perspectiva de ser arrestados o de que se emprendan otras acciones legales, muchos receptores pagan las multas falsas que se les exigen.

¿Cómo puedo evitar las estafas relacionadas con la COVID-19?

Aunque el escenario cambia constantemente, nos gustaría compartir contigo estos seis consejos de seguridad para evitar ser víctima de una estafa relacionada con el coronavirus.

1. Prácticas de seguridad en línea y por teléfono

Este es quizás el más importante de nuestros consejos de seguridad relacionados con la COVID-19: mantén la seguridad de tu computadora actualizada regularmente con programas antivirus y antimalware. Estos deben ir acompañados de un potente firewall para evitar que cualquier correo malicioso llegue a tu bandeja de entrada.

Si sospechas que se trata de un correo electrónico de phishing, no lo abras. Si lo has hecho, evita hacer clic en los enlaces o archivos adjuntos. Del mismo modo, si sospechas que te han llamado a tu teléfono desde un número desconocido, ignora la llamada. Déjalo en tu buzón de voz para escucharlo más tarde.

Si no reconoces al emisor de un correo electrónico, repórtalo como spam o bórralo. En caso de que introduzcas por error tu nombre de usuario y contraseña en una página web que luego creas que es sospechosa, cambia inmediatamente tus credenciales de acceso.

2. Investiga su procedencia

Es posible que reconozcas el nombre del emisor, sobre todo si esperabas un contacto con él. No obstante, es una buena práctica verificar su sitio web o su dirección de correo electrónico. Por ejemplo, los correos electrónicos de la Organización Mundial de la Salud terminarán en @who.int sin ninguna variación. Si ves una variación, como @who.org, esto debería despertar tus sospechas. Es mejor investigar más a fondo antes de hacer clic en cualquier enlace o responder al correo electrónico.

3. Utilizar herramientas de verificación en línea

Si el emisor dice ser una organización benéfica que proporciona ayuda a las víctimas afectadas por el coronavirus, compruébalo con una herramienta de verificación de organizaciones benéficas en línea. Estas te ayudarán a comprobar la existencia y las credenciales de las organizaciones benéficas registradas.

Si la organización benéfica es de Estados Unidos, puedes utilizar Check-A-Charity. Si están en el Reino Unido, puedes recurrir a Charity Search. Si la organización está en Australia, utiliza Charity Register

De esta manera, puedes asegurarte de que tu donación se destina a los verdaderos afectados por la pandemia del coronavirus y no termina en los bolsillos de un estafador. 

4. No te apresures a pagar por adelantado

Dado que la rápida propagación del brote de coronavirus está afectando a muchos servicios en todo el mundo, los estafadores están aprovechando la situación para persuadir a los destinatarios de que tomen medidas inmediatas. Si el emisor de la comunicación en cuestión insiste en que “pagues ahora” o antes de un plazo determinado, esto debería despertar tus sospechas.

No te dejes presionar para hacer un pago. Date el tiempo que necesites para investigar o reflexionar. Habla de ello con un amigo o amiga para obtener cierta perspectiva sobre la transacción, evaluando los pros y los contras antes de llevarla a cabo.

5. Consulta las opiniones de otras personas

La mejor manera de predecir si serás un cliente satisfecho es averiguar si el vendedor tiene otros clientes satisfechos que hablen bien de él.

Busca en Google el nombre de la persona o entidad en cuestión junto con la palabra “opiniones”. Si no aparece ningún resultado de la búsqueda, ponte alerta. Esto debería llevarte a investigar más al emisor o a la transacción antes de entregar tu dinero.

6. Ponte en contacto con tu banco para suspender un pago

Si has hecho un pago del que luego te has arrepentido o has sospechado que era un fraude, ya sea por Internet o por teléfono, llama inmediatamente a tu banco. Es posible que puedan detener el pago antes de que llegue al destinatario.

Aunque haya transcurrido un tiempo entre el pago y el momento de la materialización, debes comunicarlo a tu banco. Ellos pondrán en marcha todas las medidas necesarias para recuperar tu dinero, o alertarán a las autoridades competentes del robo.

¿Qué es lo que hemos aprendido?

La propagación de la COVID-19 ha provocado una ola de pánico que los estafadores intentarán aprovechar. Sin embargo, podrás reconocer mejor cómo es un posible fraude relacionado con el coronavirus y será menos probable que seas víctima de alguno de ellos. Por nuestra parte, el equipo de seguridad de datos de Ria trabaja las 24 horas del día para mitigar el riesgo, garantizando que tus transferencias de dinero y tus datos están seguros. Estamos juntos en esto. Mantente seguro.

Sobre el autor

Arthur Guzzo